Unas palabras sobre HOY NO LEAS EL HORÓSCOPO

Hace unos meses recibí una llamada de una actriz. Había visto alguna cosa mía, y quería embarcarse ella y dos amigas suyas en un proyecto teatral, y querían un dramaturgo. Lo común en estos casos suele ser un planteamiento preconcebido por algún padre de todos los actores para conversaciones básicas contra los dramaturgos.

  1. Hemos visto y disfrutado con tu trabajo

  2. Estamos muy ilusionadas y queremos crear algo contigo. Creemos que das el perfil que buscamos.

  3. Queremos una obra profunda, pero que no sea un coñazo, que tenga sus puntos de divertida, pero sus momentos de llanto y podamos lucirnos.

  4. No hay pasta. Es más, la cuenta del café la pagas tú.

  5. No hay local de ensayo. Creemos que podría ser interesante, dado que la obra es tuya, que la ensayemos en el salón de tu casa.

  6. No hay director, pero si la obra funciona, buscaremos uno.

  7. No está garantizado que queramos tu obra. Verás, realmente no hemos leído nada tuyo, nos lo contó un amigo, y dice que eres un enrollado, aunque un poco rarito, así que tengamos cuidad contigo.

  8. No hay local de ensayo ni de estreno. Verás, estamos empezando. Nuestra intención es que tu curres tres meses en un texto, y luego, si nosotras seguimos siendo amigas o no tenemos una relación que nos lo impida, pensaremos cuando empezar.

  9. Queremos que la obra sea la adaptación de cinco clásicos, entre ellos “El rey Lear”, “Hamlet”, “Macbeth”, “Sueño de una noche de verano” y alguna cosilla de Lope de Vega.

  10. ¿Tú no serás socio de la SGAE, verdad? Porque nosotras no vamos a pagar derechos de autor.

Los amiguitos dramaturgos conocerán de sobra este decálogo, que, además, va en orden. En cualquier caso, me reuní con tres jovenzuelas. Simpáticas, amables y honradas. Nos reunimos en la calle Arenal, es un lugar ideal para que, si llegan a mencionar el punto 4 del decálogo, uno pueda huir sin ser alcanzado por el camarero. La propuesta tenía tintes subrealistas, de hecho, en mitad de la conversación, pasó andando a paso ligero Frank de la Jungla con sus inconfundibles pantuflas de plástico, y sonó a epifanía. Una vez puesta sobre la mesa la propuesta (en estas reuniones nunca se tiene una propuesta real) les dije las palabras mágicas que sirven para espantar a las personas que usan el decálogo “estas son mis condiciones” y ellas contestaron “bien, nos lo pensaremos”.

Esta semana hicimos la primera lectura del texto. Tengo tres actrices fantásticas: Marta Morujo, Cayetana Recio y María Lores; han elegido a la mejor directora que podrían haber elegido para este proyecto: Sara Martínez Viejo; y, Dios y los Programadores mediante, en un par de meses, HOY NO LEAS EL HORÓSCOPO verá la luz, iluminará los escenarios, os hará reír, os hará llorar, os hará entreteneros, os hará pensar…, será un gran espectáculo. Será un espectáculo medido, con un ritmo trepidante, un argumento extraño, pero sobre todo, sobre todas esas cosas notaréis que se ha hecho con ilusión, esfuerzo y esperanza. Seguiremos informando.

Primera lectura en conjunto del texto.